3.3.10
El día de hoy
Es un bocado de aire fresco después de tanta desolación. Es una mirada distinta aunque recurrente; una lágrima seguida de otra más, inesperada. Es mi madre diciendo que me duerma y yo sonriéndole sin que me vea. Es una canción de años maravillosos. Un sonido ancestral y sagrado bajo la mano derecha. Es un país lejano, de gente desconocida y, sin embargo, amada. Es un salón que no es de danzón, perros arrugados, sonrisas y esta manera de quererte en canción. Son mis pasos olvidados y mis vueltas y giros y números tímidos al ritmo del cubano son. Es mucha gente riendo y un sólo ventilador, es un pantalón desajustado, un deseo cumplido y ya van dos de dos, unos ojos, zapatito blanco, cabello hermoso, un brazo y una voz. Es mi padre llegando, mi madre dormida, mi hermano adorado, mi hermano querido y soy yo. Es un osito blanco que no me deja solo, una sonrisa ,en mi pulgar izquierdo, que ya se borró, una canción de gente alegre, dolor de muela y un caballero que jamás exixtió. Es un pequeño karma que no entiendo. Una alegre desolación por el abandono y el encuentro, por la memoria y la espera, por la promesa que no importa, no se cumplió. Es la canción de las narices rojas. Y vuelvo a ser yo. Esta repentina sensación de las cosas, una bebida naranja, playera cafe o morada. Y es un peldón. Son mis caras conocidas, mis ojos olvidados, mi gente querida, mi tonta adicción. Es una historia parecida que ha empezado por el final. Es la canción de Eric que me hace llorar. Es todo esto, el día de hoy.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)


No hay comentarios.:
Publicar un comentario